sábado, 29 de noviembre de 2014

LA HISTORIA DE ROMA


La historia de Roma 

-La fundación de Roma
 
Cuenta la leyenda que Roma la fundaron en 753 a. C. los hijos gemelos de Marte, Rómulo y Remo. Abandonados al nacer, fueron amamantados por una loba antes de decidir fundar su propia ciudad. Rómulo asesinó a su hermano tras una disputa por el emplazamiento de esta y con ello se convirtió en soberano de lo que en la fecha era una tribu feroz y temida. Al final de su vida, se dice que Rómulo fue llevado por Marte a los cielos en un nubarrón para ser deificado como Quirino.
En realidad, Roma llevaba habitada por humanos miles de años. Los primeros romanos eran un pueblo muy disciplinado y organizado que formó alianzas con tribus latinas vecinas para sobreponerse a los etruscos gobernantes y hacia 265 a. C. ya había subyugado toda Italia. Los monarcas se escogían entre los nobles, muchos de ellos etruscos, y empezaron a desarrollar sistemas militares y cívicos. La monarquía iniciada por Rómulo acabó en 509 a. C. cuando el tirano Tarquinio el Soberbio fue derrocado y se fundó una nueva república romana.
Esta joven república comenzará una gran aventura de conquista, en primer lugar, de Italia, y después del Mediterráneo, de Oriente y de Europa, para convertirla, algunos siglos más tarde, en dueña de gran parte del mundo antiguo. La expansión romana fue progresiva y a veces duradera, consiguiendo dejar una huella indeleble en la civilización occidental.
 
-La conquista de Italia
 
Roma necesitó más de 150 años para imponer su preponderancia a sus vecinos. En el 309 batió a los etruscos en Vadimon, y, en el 295, aplastó a una coalición de samnitas, umbríos y galos en Sentinum, con lo que dominó toda la Italia central, exigiendo la sumisión de las ciudades griegas del sur de la península. Sólo Tarento, que ostentaba el monopolio del comercio en el Adriático, resistirá, aunque capitularía en el 272, después de rudos combates. La necesidad de encontrar recursos suplementarios para una población creciente juega en favor del avance de la expansión.
 
-La implantación en el Mediterráneo
 
Cartago, que controlaba el Mediterráneo, era una ciudad demasiado poderosa. Roma pretextó hostilidades en Sicilia y entró en lucha con ella, con lo que comenzaron las guerras púnicas. Cuarenta años de combate le permitieron implantarse en Sicilia, en España, en Cerdeña, en Córcega y en África del Norte, antiguas posesiones cartaginesas. Roma se volverá entonces hacia el Oriente griego, donde los combates con Filipo  y su hijo Perseo desembocarían en la anexión de la Macedonia hacia el año 168. Y a pesar de una cruenta derrota de los romanos ante los partos, la expansión hacia Oriente prosiguió, y con ella el enriquecimiento de los senadores y de los caballeros, así como el reforzamiento del ejército y una innegable prosperidad comercial. Pero en la propia Italia, la dominación de Roma no tiene lugar sin tropiezos.
Algunas ciudades se levantan, en efecto, descontentas de su suerte. En esta atmósfera enrarecida que precede al Imperio se impondrán algunos generales ambiciosos, como Mario, que se distingue en Numidia contra Yugurta, y que bate a los cimbrios y a los teutones. O Sila, quien, con el apoyo de sus soldados, desobedece a los senadores y se hace nombrar dictador. Y por último, Pompeyo, quien, en el año 64, vence a Mitrídates, rey del Ponto, conquista Siria y se apodera de Jerusalén, permitiendo a Roma controlar todas las rutas de Asia y preparando, así, la supremacía imperial.

-El dominio en Europa
 
Roma acabaría por someter a Europa, extendiendo a ella la civilización y la lengua latinas. César comienza dicha empresa anexionándose la Galia, después de la caída de Alesia, en el 52. Los emperadores la completarán. Bajo el remado de Augusto, en efecto, el ejército romano pacifica España, invade Galitzia y alcanza el Danubio y el Elba. Pero el fracaso de Varo en Teutoburgo, en el año 17, detiene el avance de los romanos en Germania. Durante todo el Imperio, Roma hará la guerra tanto por razones económicas como para protegerse del mundo bárbaro. 
 

-¿Quién gobernaba Roma?
 
A la caída de los últimos reyes se organiza la república. El pueblo queda representado por asambleas: los comicios, de los que todos los ciudadanos pueden formar parte, aunque, en realidad, sólo los ricos dan su opinión. Los comicios eligen para un corto mandato a los magistrados, los más importantes de los cuales son los cónsules. El Senado, por último, representa el verdadero poder de la República. Lo integran 300 miembros reclutados entre los antiguos magistrados. Controla el ejército y dirige también la política exterior de Roma. Las siglas SPQR (Senatus populusque romanus: el Senado y el pueblo de Roma) rubrican las declaraciones oficiales, pero es el Senado, de hecho, el que domina.

-Razones de las conquistas
 
Lo que se acostumbra llamar «el imperialismo romano» no parece que tuviera por únicas causas la carencia de tierra o los conflictos sociales. Por otro lado, Roma tampoco buscaba imponer sus costumbres religiosas o políticas a los demás pueblos. De hecho, la ambición de los generales y la avidez de los hombres de negocios jugaron un papel en la política de expansión. Pero el motivo de las conquistas fue, sobre todo, un temor muy extendido en toda la Antigüedad: la seguridad de un Estado estaba en peligro cuando tenía próximo otro Estado fuerte. Y el orgullo del pueblo romano, muy confiado en su destino, hizo el resto.

-¿Cómo estaba organizado el ejército?
 
Aristocrático en tiempo de los reyes, el ejército fue reformado en los s.V y IV a.C., con la entrada en él de los plebeyos. Los ciudadanos, que debían equiparse a sus expensas, quedaban divididos en 5 clases: los más ricos servían en la caballería; los menos ricos, en la infantería ligera. Todos los ciudadanos comprendidos entre los 17 y los 46 años eran movilizables hasta que hubieran completado, por lo menos, 10 campañas en la caballería, o 20 en la infantería. En realidad, los cónsules seleccionaban al azar a los hombres de que tenían necesidad en el curso de cada una de las campañas.


LA HISTORIA DE LOS MONUMENTOS  DE ROMA :
  1. San Pedro del Vaticano 


La Basílica de San Pedro del Vaticano se levanta sobre la tumba del Apóstol, ubicada en una necrópolis del siglo I. La primera basílica vaticana fue construida por Constantino en el siglo IV, y estuvo en pie durante más de 1.000 años, hasta que los Papas del Renacimiento la derribaron para poder levantar una nueva basílica sobre la tumba de San Pedro.
Sus dimensiones eran tan gigantescas que la empresa parecía irrealizable, y estuvo a punto de sucumbir. Las obras duraron 160 años y en ellas trabajaron artistas de primer orden. La fachada de Maderno, la cúpula de Miguel Ángel, o la Plaza de Bernini son únicas en el mundo... pero la primera vez que uno penetra en el interior de la basílica recibe una impresión casi sobrecogedora.




















- Puntos de interés sobre la basílica de San Pedro

Aquí tienes los principales puntos de interés en el interior de la basílica. Se señalan también los puntos de acceso a otras visitas dentro del Vaticano.


 



  1. Estatua ecuestre de Constantino* (Bernini)
  2. Puertas de bronce** (Filarete, s.XV). Estaban ya en la antigua basílica
  3. La Piedad***. Una absoluta obra maestra, realizada por Miguel Ángel con 23-25 años
  4. Disco de pórfido donde se arrodilló Carlomagno (año 800) al ser coronado emperador
  5. Longitud de las principales iglesias del mundo, señalada en el pavimento. La de San Pedro, con 186 m., es la mayor
  6. Estatua de bronce de San Pedro***, conocida como El Pescador. De origen incierto, probablemente obra de Arnolfo di Cambio, s.XIII
  7. Baldaquino de bronce*** (Bernini)
  8. Tumba de San Pedro***
  9. Interior de la cúpula***. Está decorada con mosaicos, como toda la basílica, aunque parezcan frescos.
  10. Pilares de las reliquias: Longinos* (Bernini), con la lanza; San Andrés con la cruz en aspa; Santa Elena con la cruz y La Verónica con el velo en las manos
  11. Monumento de Clemente XIII*** (Cánova). La zona suele estar cerrada y sólo se ve de lejos
  12. La Cátedra de San Pedro***
  13. Monumento de Pablo III Farnese*** (Guglielmo della Porta, discípulo de Miguel Ángel). Uno de los mejores monumentos de la basílica. Habitualmente sólo se puede contemplar de lejos
  14. Monumento de Urbano VIII*** (Bernini). Rivaliza en calidad con el de Pablo III
  15. Monumento de Alejandro VII* (Bernini, siendo ya anciano)
  16. Entrada al Museo del Tesoro
  17. Monumento de Inocencio VIII** (Pollaiolo, s.XV). Un monumento extraordinario. Por desgracia, está muy elevado y no se aprecia bien.


         2.EL COLISEO



 Símbolo de la eternidad de Roma, el Coliseo o Anfiteatro Flavio, como era conocido en época clásica, te transportará como pocos monumentos al esplendor de la Roma Imperial. Su arquitectura casi perfecta le ha permitido subsistir 2.000 años a pesar de los incendios, terremotos y los sistemáticos saqueos que ha sufrido a lo largo de la historia.

El mayor anfiteatro del mundo se levantaba en el corazón de la Antigua Roma. El emperador Vespasiano lo hizo construir en el lugar que ocupaba un gran estanque de la mansión de Nerón, para borrar de este modo la memoria de su odiado predecesor.










 3.Foro Romano y el Palatino

-Foro romano:


Es el lugar donde se desarrollaba toda la vida ciudadana en la antigua Roma: la política, la justicia, el comercio, la vida social y el culto a los dioses. Era el corazón de la Ciudad y está cargado de recuerdos de los principales protagonistas de su Historia.
Verdadero santuario de la Antigua Roma, el Foro Romano es una visita obligada, pero es necesario contar con una buena guía para entender cada monumento: las basílicas, los templos, la Curia del Senado, la Tribuna de oradores o la Casa de las Vestales. Hoy queda poco de todo aquello, y su principal atractivo es poder revivir la gran Historia en los mismos escenarios en que tuvo lugar.







-El Palatino


Sobre el valle del Foro se asoma la colina del Palatino, donde se encuentran las ruinas de la residencia imperial, comenzada por Augusto y agrandada espectacularmente por sus sucesores. Su importancia respecto al Foro es menor, pero con una buena guía aún se pueden recorrer con gran interés todas las estancias: peristilos, salas de audiencias, basílicas, galerías subterráneas, etc.
Son magníficas también las vistas sobre el Foro y el Circo Máximo.




4.Piazza del Campidoglio


 l Capitolio (Campidoglio en italiano, pronunciado “campidoio”) era la colina sagrada de la Antigua Roma, donde se levantaba el gran templo de Júpiter. Del Capitolio partían todas las vías consulares que recorrían el imperio, y al Capitolio llegaban en su desfile triunfal los ejércitos victoriosos en agradecimiento al padre de los dioses.
A lo largo de la Edad Media, con los templos paganos en ruinas, la colina pasó a ser el centro del gobierno municipal, especialmente con la construcción en el siglo XII del Palacio Senatorio, sede del Ayuntamiento hasta nuestros días. El Capitolio se convirtió en símbolo de un poder autónomo e independiente del Papa, señor de la ciudad en aquellos tiempos. Y más de una vez hubo entre ellos enfrentamientos violentos.
El diseño actual de la plaza, con los tres palacios delimitando un espacio lleno de armonía, es obra de Miguel Ángel. Es la única plaza renacentista que queda en Roma, y sigue teniendo un fuerte significado como alma de la colectividad: es la plaza representativa de Roma por antonomasia y sigue siendo, como en la Antigüedad, el km. 0 de todas las carreteras.



Piazza del Campidoglio en Roma e iglesia de Ara Coeli 

5.San Clemente



Visitar la Basílica de San Clemente supone realizar un fascinante viaje a través del tiempo. Las excavaciones del siglo XIX permitieron descubrir, bajo la basílica actual, una iglesia mucho más antigua que le sirve de cimiento, de la cual se había perdido noticia. Y por debajo de ésta, un viejo Mitreo y otros edificios del siglo I que fundamentan toda la estructura.
Actualmente, el turista puede visitar los tres niveles del monumento, retrocediendo varios siglos con cada tramo de escaleras.


 

 

6.Santa María Mayor

La Basílica de Santa María Mayor es una verdadera reliquia del siglo V. Es la única de las cuatro basílicas mayores de Roma (las otras son San Pedro, Letrán y San Pablo Extramuros) que conserva su planta paleocristiana intacta, aunque ha sufrido numerosos añadidos a lo largo de los siglos.
Su historia está ligada a una conocida leyenda: cuentan que la propia Virgen señaló la ubicación de la basílica haciendo caer una copiosa nevada sobre la colina del Esquilino en pleno mes de agosto, y que el Papa Liberio, en presencia de los fieles congregados por el prodigio, trazó sobre la nieve el perímetro de la basílica. Es el origen de la conocida advocación de la Virgen Blanca o Virgen de las nieves, muy difundida por todo el mundo.
Santa María Mayor es el primer templo cristiano dedicado a la Virgen. Su origen se remonta al Concilio de Éfeso (año 431), que sancionó la maternidad divina de María, tema sobre el que gira toda la iconografía del templo. 
         
             Basílica de Santa María Mayor

7.Las Catacumbas

 Las catacumbas han cautivado siempre la imaginación del público, pues se pensaba que habían servido de refugio a los cristianos en tiempos de persecución. Sobre ellas se han creado además leyendas acerca de gente que se pierde en sus galerías y desaparece sin dejar rastro. Pero todo esto no es más que fruto de la fantasía. Las catacumbas son simplemente cementerios subterráneos (en su gran mayoría cristianos) cuya historia es, a grandes rasgos, la siguiente:


  • Explicación del fenómeno. Desde tiempos remotos, la ley romana prohibía enterrar a los muertos dentro de la ciudad. Las necrópolis se situaban por ello fuera de los muros, a lo largo de las principales vías consulares que salían de Roma, donde se encuentran ahora las catacumbas. Los romanos solían incinerar los cadáveres, pero judíos y cristianos preferían la inhumación. Por eso, pronto se vieron faltos de espacio y comenzaron a excavar galerías subterráneas en la dócil roca de tufo del subsuelo de Roma, partiendo del pequeño terreno de la necrópolis de superficie.
  • Desarrollo. Las catacumbas aparecen en la primera mitad del siglo II d.C., crecen enormemente en el siglo III por la gran devoción a las reliquias de los mártires, y alcanzan su máximo desarrollo en el siglo IV, cuando terminan las persecuciones. Se ramifican tanto que las distintas redes llegan a conectarse entre sí, formando extensos entramados de túneles con respiraderos, lucernarios y pequeños espacios dedicados al culto.
  • Abandono y olvido. A partir del siglo V, la Iglesia vuelve a enterrar exclusivamente en superficie. Con las invasiones de los bárbaros, las reliquias de los mártires son trasladadas a las iglesias de la ciudad para evitar profanaciones, y las catacumbas son definitivamente abandonadas. Durante la Edad Media caen en el olvido y su rastro se pierde hasta el siglo XVII.
  • Descubrimiento. En el siglo XIX comienza su exploración sistemática por parte de Juan Bautista de Rossi, que descubre las Catacumbas de San Calixto. Actualmente se conocen más de 60 catacumbas, con cientos de km. de galerías y docenas de miles de tumbas. Pero todavía quedan muchas por descubrir.
                  Catacumbas de Roma 

8.San Juan de Letrán

S an Juan de Letrán es la iglesia más antigua del mundo. Por eso recibe el título de Cabeza y Madre de todas las iglesias. Cuando cesaron las persecuciones, a comienzos del siglo IV, el emperador Constantino cedió al Papa el Palacio de Letrán (preexistente a la iglesia), para que fuera su residencia oficial. Letrán fue la sede central de la Iglesia Católica durante más de 1.000 años, hasta el siglo XIV en que los Papas se trasladaron al Vaticano.

A finales del siglo XVI, el rico entramado de edificios que se había ido formando en la histórica sede de Letrán fue casi enteramente demolido por Sixto V, un Papa con pocos escrúpulos hacia en mundo antiguo. Sólo consiguieron sobrevivir la antigua y venerada basílica, reconstruída por Borromini en el XVII, y unos pocos restos que se salvaron de la destrucción.
          
            San Juan de Letrán

-Principales puntos de interés de la Basílica

San Juan de Letrán posee dos fachadas. La más solemne, realizada en el siglo XVIII, está coronada por una balaustrada con la imagen de Cristo y varios santos. La fachada secundaria está junto al obelisco y es la más utilizada por los turistas, pues se orienta hacia el Coliseo y Santa María Mayor.
Los principales puntos de interés de la basílica son:


Plano de San Juan de Letrán
  1. La tumba de Martín V, con una bellísima losa de bronce que podría ser de Donatello. Martín V fue el Papa que restableció la sede romana tras el exhilio de Aviñón, dando comienzo al renacimiento romano.
  2. Interior de la basílica, restaurada por Borromini, es la obra de mayor envergadura del genial arquitecto en Roma.
  3. Los portones de ingreso: son las puertas originales de la Curia del Senado, provenientes del Foro Romano.
  4. El ciborio del siglo XIV: construido por los papas franceses de Aviñón, es una de las pocas huellas de aquel periodo en Roma.
  5. Fresco de Giotto. Se le llama el Fresco del Jubileo, porque representa a Bonifacio VIII proclamando el primer jubileo de la Historia (1300).
  6. Claustro cosmatesco: una obra exquisita realizada por la célebre familia de los Vassalleto en el siglo XIII.
  7. La elegante Capilla Corsini, obra de Alessandro Galilei, el mismo arquitecto que diseñó la fachada principal (1735)
  8. Mosaico del ábside: es un calco realizado en el siglo XIX del valioso mosaico original, destruido para retranquear el ábside
  9. Entrada al Museo Histórico Vaticano

    9.San Pablo Extramuros

    La Basílica San Pablo Extramuros fue erigida en el siglo IV por el emperador Constantino, sobre el lugar donde reposaban los restos del apóstol San Pablo, del mismo modo que había hecho en el Vaticano sobre la tumba de Pedro. Durante siglos, el templo había había sido ampliado y embellecido con valiosos frescos y mosaicos, y a comienzos del siglo XIX era uno de los edificios más espectaculares de Roma, que conservaba intacto su sugestivo aspecto paleocristiano.
    Pero la noche del 15 de julio de 1823 un gran incendio redujo a cenizas todo aquel valioso patrimonio de arte e historia. La ciudad entera acudió a ver el triste espectáculo. Sin embargo, los cardenales no se atrevieron a dar la noticia al Papa Pío VII, gravemente enfermo, que murió un mes después.

        San Pablo Extramuros después del incendio

    10.Castillo de Sant'Angelo

     Apenas hay quien se marche de Roma sin haber sacado alguna fotografía a este célebre castillo junto al Tíber, conectado a la otra orilla por el puente más hermoso de la ciudad, y al Vaticano por un largo pasadizo amurallado. El edificio fue concebido inicialmente como Mausoleo del emperador Adriano (117-138), pero su sólida estructura y su posición estratégica le han hecho jugar un papel decisivo en las interminables luchas por el dominio de la ciudad. Fortaleza inexpugnable donde se podían resistir los asedios durante meses, ningún invasor podía proclamarse dueño de Roma hasta que no hubiera rendido Sant’Angelo.

    Además de fortaleza, ha servido también como palacio, donde los Papas pasaban largas temporadas en tiempos revueltos. Por eso cuenta con estancias nobles, enriquecidas con elegantes frescos renacentistas. Más tarde sirvió como cárcel, cuando pasó a manos del Estado Italiano, y desde 1925 alberga el Museo Nazionale del Castel Sant’Angelo.

    Castillo de Sant Angelo

     

    11.El Trastevere

    El barrio del Trastévere es uno de los más populares de la ciudad, donde el turista puede encontrar el ambiente más genuinamente romano, y lugar predilecto de los viajeros para pasar una agradable velada en una de sus muchas trattorías típicas (ver nuestro apartado Restaurantes).
    Por estar situado al otro lado del río (trans Tiberim, de donde le viene el nombre desde época antigua), ha sido siempre un barrio pobre y marginal, que ha quedado excluido de las grandes remodelaciones urbanísticas. Gracias a ello, coserva buena parte de su trazado medieval, con estrechas callejuelas típicamente romanas, que hoy constituyen su principal atractivo turístico.

    Barrio del Trastevere 

    Además de su peculiar e inimitable atmósfera, el Trastevere contiene algunos monumentos de especial interés.

    -Santa Maria in Trastevere

    La iglesia de Santa Maria in Trastevere es el monumento más importante de este popular barrio. Se asienta sobre los restos de una primitiva iglesia de época paleocristiana, vinculada al Papa San Calixto (finales siglo II), pero el edificio actual se remonta sólo al siglo XII. Fue construido durante una época turbulenta en Roma, en la que luchaban por el poder de la ciudad un Papa (Inocencio II) y un antipapa (Anacleto II)
    Santa Maria in Trastevere - mosaico fachada 
     
    El mismo edificio que hoy contemplamos da testimonio de los tiempos difíciles en que fue levantado, pues fue construido en buena parte con material de desecho (las columnas de la nave central fueron reaprovechadas de las Termas de Caracalla). Aún así, se consiguió crear un espacio armónico y de fino gusto: la mejor creación arquitectónica de Roma en el siglo XII.
    Su obra más valiosa son los mosaicos del ábside, realizados en dos periodos distintos: la parte superior a mitad del siglo XII (en tiempos de Inocencio), y la franja inferior a finales del XIII por el gran artista romano Pietro Cavallini.
    Otros puntos de interés de Santa Maria in Trastevere son:

    Santa Maria in Trastevere - plano basílica 



    1. Mosaico de las vírgenes. Representa a la Vírgen entronizada, con figuras femeninas a los lados (fachada), del siglo XIII.
    2. Atrio: contiene inscripciones paganas y cristianas, procedentes de la basílica y de Catacumbas
    3. El armonioso espacio arquitectónico de planta basilical
    4. Fons olei: lugar del surgimiento de la fuente de aceite (petróleo), ocurrida unos años antes del nacimiento de Cristo, según una leyenda.
    5. Artesonado de madera del techo, diseñado por el Domenichino (s.XVII), que pintó en el centro la Asunción de la Virgen.
    6. Frescos del ábside: mitad s.XII y final s.XIII (Cavallini) ***
    7. Capilla Altemps, ricamente adornada. En el centro, Madonna della Clemenza ***, una de las tablas marianas más antiguas que se conocen: siglo VI-VII.
    8. Capilla Ávila: cúpula fantasiosa, inspirada en la arquitectura de Borromini (finales s. XVII)
  1. 12.Piazza del Popolo

    La Piazza del Popolo está ubicada en el extremo Norte de la ciudad y ha sido, desde la Antigüedad, la puerta de Roma por excelencia. Desde ella partía la Via Flaminia, que conectaba la urbe con el resto del continente. Durante toda la Edad Media y Moderna continuó desempeñando este mismo papel. Sólo empezó a perder importancia en el siglo XIX, con la construcción de la Estación Termini (1867) y el desarrollo del ferrocarril como medio de transporte.
    Desde Piazza del Popolo parten tres calles rectas, que forman el célebre tridente: dos de ellas (Corso y Ripetta) siguen el mismo trazado que tenían en época antigua y la tercera (Via del Babuino) fue abierta por los Papas del Renacimiento con ocasión del Jubileo de 1525. Las calles convergen con precisión matemática en el obelisco de la Plaza.

    Piazza del Popolo, la puerta de Roma

     

    -Santa Maria del Popolo

     Uno de los principales motivos que atrae a los viajeros a Piazza del Popolo es poder contemplar los dos magníficos Caravaggios de Santa Maria del Popolo. Pero toda la iglesia es un pequeño museo, que alberga muchas obras renacentistas de primer orden, realizadas entre finales del siglo XV y comienzos del XVI. En este plano tienes señaladas las más importantes.

    Santa Maria del Popolo - plano
  2.  
  3. Capilla Cerasi, Caravaggio ***. Crucifixión de San Pedro y Conversión de San Pablo (1600-1601)
  4. Imagen titular de la Virgen, Santa Maria del Popolo (siglo XIII), atribuida popularmente durante mucho tiempo al evangelista San Lucas.
  5. Coro: monumentos fúnebres ** de dos cardenales, obra de Andrea Sansovino a comienzos del s. XVI y frescos ** de Pinturicchio en el techo (1510).
  6. Capilla Chigi **, armoniosa capilla renacentista, diseñada por Rafael y rematada en época barroca por Bernini.
  7. Fresco de la Natividad **, de Pinturicchio (1490) y otros frescos de sus discípulos.
  8. Frescos de la escuela de Pinturicchio
  9. Escultura yacente en bronce, obra del Vecchietta (1480)
  10. Altar de Andrea Bregno (1473)
     

13.Termas de Caracalla

 

Las Termas de Caracalla son uno de los mayores complejos termales de la Antigüedad, y el que ha llegado hasta nosotros mejor conservado. Hoy sólo se ven muros de ladrillo desnudo, grandes bóvedas desplomadas y restos de bellos mosaicos, pero la planta del edificio se conserva íntegra, y sus enormes estructuras de más de 30 metros de altura permiten imaginar su esplendor original.
Termas de Caracalla

-Historia de las Termas

  • Primeras termas. El primero en construir unas grandes termas públicas en Roma fue Agripa (yerno y fiel consejero del emperador Augusto), en el siglo I a.C. Estas Termas eran de acceso gratuito y se encontraban muy cerca del Panteón, construido también por Agripa. Medio siglo después Nerón levantó unas bellísimas termas en la misma zona, que ofrecían un diseño más racional de los espacios. La excelencia de este nuevo edificio, construido por un emperador odiado por el pueblo, queda atestiguada por la pluma de Marcial: ¿Existe algo peor que Nerón? ¿Existe algo mejor que sus termas?
  • Su arquitectura. El éxito de las termas se basaba en sus sofisticados sistemas de abastecimiento hidráulico, calefacción y desagüe. Bajo el pavimento se encontraba el hypocaustum, donde funcionaba un horno de leña que irradiaba calor al pavimento y las paredes y permitía disponer de agua a distintas temperaturas. Los acueductos, tuberías, estanques y galerías necesarios para el funcionamiento de las termas hacía que fueran extremadamente complejas desde el punto de vista arquitectónico.
  • Las grandes termas. A finales del siglo I y a comienzos del II, los emperadores Tito y Trajano construyeron nuevos complejos termales cerca del Coliseo. Con ellos queda asentado el modelo de las grandes termas imperiales: las estructuras propiamente termales se disponían en medio de un gran recinto ajardinado, protegido por un alto muro, con espacios deportivos, salas de masaje, bibliotecas, galerías porticadas, salas de reuniones y todo tipo de facilidades para el ocio.
Fragmento de mosaico – Termas de Caracalla
  • Las Termas de Caracalla se construyeron un siglo después, y resultaron las más suntuosas jamás construidas, revestidas de mármoles preciosos y adornadas con gran cantidad de obras de arte. Se inauguraron el año 216, durante el reinado de Marco Aurelio Antonino Bassiano, llamado Caracalla. Antes de terminar el siglo Diocleciano levantó el último gran complejo termal, aún más grande que el de Caracalla, pero no más espléndido. Las Termas de Caracalla permanecieron en uso más de trescientos años, y fueron abandonadas definitivamente hacia el 537, cuando los bárbaros destruyeron los acueductos que las alimentaban para tomar la ciudad. 

     14.Foros Imperiales y Mercados de Trajano

Al final de la época republicana, el Foro se había quedado pequeño para una ciudad como Roma, que debía administrar los enormes territorios conquistados. Julio César decidió agrandarlo, construyendo a sus expensas un nuevo Foro, conocido como el Foro de César. Posterioremente Augusto, el primer emperador, construyó uno nuevo, y lo mismo hicieron los emperadores Vespasiano, Nerva y Trajano. Este último levantó el más espectacular de todos, con una basílica, una biblioteca y un gran edificio de planta semicircular para el mercado, conocido hoy como Mercados de Trajano.
Toda esta importante área arqueológica salió a la luz en 1924, cuando Mussolini decidió construir la actual Avenida de los Foros Imperiales (antigua Vía del Imperio). Hasta entonces, los Foros Imperiales quedaban ocultos por un apretado entramado de casas medievales y renacentistas (el Quartiere Alessandrino), de las que todavía se ven abundantes restos.

Los Mercados de Trajano y los Foros Imperiales




Mapa de los Foros Imperiales 
 
 

15.El Panteón

 El Panteón es uno de los monumentos mejor conservados de la Antigua Roma. Contemplar sus severas formas clásicas conviviendo con normalidad con edificios de la ciudad moderna produce una extraña sensación de anacronismo. Y no sin emoción se atraviesan los enormes batientes de bronce para entrar bajo la cúpula levantada por Adriano hace 1900 años.Este milagro ha sido posible gracias a que el Panteón fue el primer edificio clásico transformado en iglesia: en el año 608, el emperador bizantino Focas (dueño de Roma en aquel momento) se lo ofreció al Papa Bonifacio IV. De este modo, el antiguo templo dedicado “a todos los dioses de Roma” se convirtió en la iglesia de Santa Maria ad martyres, dedicada a los mártires de las persecuciones. Una enorme cantidad de huesos procedentes de todas las Catacumbas de Roma fue trasladada a la nueva iglesia.

El Panteón de Roma 
 
Aunque el Panteón conserva en su frontispicio el nombre de Agripa, que levantó el primer Panteón en tiempos de Augusto, el edificio que hoy vemos fue construido por el emperador Adriano en el siglo II. La forma esférica de su interior (la cúpula es una media esfera perfecta) debía reflejar la perfección del Imperio Romano, destinado a durar eternamente.
El Panteón constituye una de las cumbres de la arquitectura romana, perfecto en el equilibrio y armonía de sus formas y en su impecable construcción.
Hoy, además de seguir siendo una iglesia con culto, el monumento cumple la función de panteón real. Contiene las tumbas de los dos primeros reyes de la Italia unificada, y también la tumba del insigne pintor renacentista Rafael.


16.Fontana di Trevi

 La Fontana di Trevi es la fuente más monumental de Roma y una de las más hermosas del mundo. La historia de esta fuente se remonta a los tiempos del emperador Augusto. Según la leyenda, fue una misteriosa doncella la que indicó al general Agripa el emplazamiento del manantial, en las afueras de Roma. Para traer el agua a la ciudad, Agripa construyó un acueducto (terminado el año 19 a.C.), que en honor de la doncella se llamó Acqua Virgo.La monumental fuente que hoy admiramos fue construida en el siglo XVIII por un hombre casi desconocido, llamado Nicola Salvi, que sorprendió a todos con este diseño asombroso. Los trabajos para su construcción se prolongaron durante 30 años y acabaron arruinando la escasa salud de Salvi, que murió sin poder acometer otros proyectos y sin ver terminada su hermosa fontana.

 

Fontana di Trevi 
 
 Una de las características destacadas de la Fontana di Trevi es el contraste entre la monumentalidad de la fuente y la estrechez de la plaza en que se encuentra: tan escondida entre callejuelas que cuesta trabajo encontrarla. Se pretende suscitar la sorpresa del turista, que queda fuertemente impresionado cuando se topa de bruces con la fuente.
 

17.Piazza Navona

 Piazza Navona es la plaza barroca por excelencia en Roma. Está situada en pleno corazón de la ciudad medieval, rodeada de estrechas callejuelas por donde resulta muy agradable perderse paseando sin rumbo.Su característica forma alargada se debe al gran estadio de Domiciano, construido a finales del siglo I, sobre cuyas ruinas se levantaron en la Edad Media los edificios actuales. Pero su aspecto actual es obra del Papa Inocencio X Pamphili (+1655), que tenía en esta plaza el palacio familiar (actual embajada de Brasil) y decidió convertirla en la plaza más espectacular de la ciudad. 

 

Piazza Navona 
 
La principal atracción de Piazza Navona es la famosa Fuente de los ríos, diseñada por Bernini, junto con la iglesia de Santa Agnese in Agone, diseñada por Borromini. La fuente, cuyas figuras monumentales representan los principales ríos de los cuatro continentes entonces conocidos, sirve de pedestal a un obelisco egipcio, levantado en medio de la plaza como antiguamente se hacía en los circos romanos.
Las dos fuentes menores, simétricamente dispuestas en los extremos, contienen esculturas realizadas en el siglo XIX, excepto la figura del moro, en el extremo más alejado del río, realizada por un discípulo de Bernini en el XVII.
La Plaza, llena de animación por el trasiego de turistas y por los artistas callejeros que suelen instalarse en ella, adquiere nuevo colorido en los días de Navidad, con los puestecillos ambulantes del Mercado de la Befana.

18.Piazza di Spagna

La Plaza de España es uno de los lugares mágicos de Roma. Su monumental escalinata, realizada en el siglo XVIII a costa de la corona de Francia, constituye un grandioso escenario que la convierte en uno de los lugares más concurridos y animados de la ciudad. Cuando se contempla vacía, en cambio, se tiene la sensación de haber entrado en un teatro a la hora equivocada.
El nombre de la Plaza se debe a la embajada de España ante la Santa Sede, instalada en un palacio de la parte baja de la colina desde el siglo XVII. La parte alta, en cambio, donde se encuentra la iglesia de Trinità dei Monti con su doble campanario, era dominio de Francia, y durante siglos toda la zona fue escenario feroces luchas entre ambas monarquías.

 
Plaza de España en Roma 
 
 

19. El Gesù

 El Gesù es el primer templo jesuita del mundo. Su nombre completo es "Iglesia del Santísimo nombre de Jesús", aunque todo el mundo la conoce como il Gesù (pronunciado "yesú").El propio San Ignacio de Loyola se encargó personalmente de las gestiones para su construcción, y se emocionó cuando el gran Miguel Ángel aceptó diseñarla. Pero todo quedó en nada, y el templo no llegó a realizarse hasta unos años después de la muerte del fundador.El Gesù plasmaba con tal fidelidad las recientes indicaciones del Concilio de Trento que se convirtió en la iglesia de la Contrareforma por excelencia y su modelo se expandió por todo el mundo con la misma rapidez que lo hacían los propios jesuitas.Tanto su fachada (una verdadera revolución en su época) como la planta de nave única con pequeñas capillas laterales, marcaron la pauta que luego siguieron miles de iglesias.Austera en un principio, siguiendo la filosofía de la Contrarreforma, la iglesia comenzó pronto a ser invadida por una fastuosa decoración barroca, con impresionantes frescos ilusionistas, que hoy deslumbran al visitante nada más entrar en la iglesia.

 Además del interés que tiene visitar un edificio que ha marcado un hito en la historia de la Arquitectura, la iglesia posee algunas obras notables:


El Gesù - planta de la iglesia
  1. La impresionante decoración de la bóveda es lo más característico del Gesù. Los frescos, obra del Baciccia, crean una inaudita ilusión de profundidad.
  2. Capilla de San Ignacio, realizada por el jesuita Andrea Pozzo. Contiene el cuerpo de San Ignacio
  3. Capilla de la Madonna della Strada, una imagen muy venerada por la Compañía, por su relación con San Ignacio y los primeros jesuitas.
  4. Capilla de San Francisco Javier. Contiene la reliquia del brazo derecho del santo.
  5. Busto de San Roberto Belarmino (Bernini).
  6. Acceso a las estancias de San Ignacio

    20.Plaza Venecia

La Piazza Venezia es hoy un importante nudo de tráfico en el corazón mismo de la ciudad, y con frecuencia pasarás junto a ella. Está presidida por el enorme y controvertido Monumento a Vittorio Emanuele II, levantado para honrar a la patria después de la la reunificación italiana. Para poder construirlo se tuvo que trasladar un cuerpo entero del Palacio de Venecia, destruyendo así una de las últimas plazas renacentistas que quedaban en Roma.
Además del vistoso Vittoriano, la Plaza está cerrada por el Palazzo di Venezia y por un edificio construido en el siglo XX en simetría con este último. Enfilando exactamente la gran mole blanca se encuentra la famosa Via del Corso, en cuyo extremo opuesto se vislumbra el obelisco de Piazza del Popolo.

Monumento a Vittorio Emanuele II (Vittoriano), en la Plaza Venecia 
   
 
Y con este último monumento,aquí se acaba los 20 principales monumentos para ver y ádemas su historia.

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